El pasado 19 de Octubre se dio lugar a la entrega de premios a la eficacia publicitaria en el auditorio del Campo de las Naciones. Allí acudió la crème de la crème del sector publicitario, desde los austeros ejecutivos de cuentas y directivos hasta los creativos en chándal y deportivas. No es motivo de sorpresa, pues es uno de los premios más prestigiosos del sector. Los premios EFI son más directos y menos creativos que otros del mismo tipo, pero es que lo que se valora es la eficacia, y no por ello va a ser diferente el acto.
Comenzó, eso sí, con un magnífico ballet moderno representando al movimiento coca-cola, y que continuó animando la velada. Entre entrega y entrega de premios, el público pudo recibir una interesante clase (aunque en apariencia menos preparada que el resto del evento) sobre los descubrimientos de Atapuerca y los premios nóbeles, que fueron homenajeados casi como héroes. Todo formaba parte de una curiosa metáfora en que se relacionaba la evolución del hombre con la de la publicidad. Bien es cierto que la publicidad ha evolucionado mucho estos útlimos años, pero semejante detalle le quitó linealidad al acto, y añadió algún que otro bostezo a la actitud del público. Aún así, pareció contentarse con una piedra tallada de sílex que valió como recuerdo de la intervención de los arqueólogos.
Numerosas campañas fueron premiadas, a saber: aquiarius y su proyecto de la catedral reciclada, telefónica y los pelochos (que acudieron al acto "de la mano" de sus creadores), la publicidad off the record de la película "Ice Age II", y otras más, como Orange, el café y la línea de productos basada en cereales de Eko, y las zapatillas Kelly Finder.
Pero lo que realmente interesa es el primer premio, que desató la polémica en el auditorio y más de una crítica en el cóctel posterior a la entrega. El escogido no fue otro que el "Amo a Laura", que ha sacado de quicio a más de uno, o ha generado más de una sonrisa, todo vale. Esta campaña encubierta en una página web de un supuesto grupo juvenil ultrareligioso en contra del visionado de la MTV gustó al jurado. El marketing viral y de guerrilla parece imponerse frente a los medios convencionales, y, si analizamos al resto de premiados, también aquéllos que se ponen en consonancia con los nuevos gustos y valores posmodernos de los target, que van más allá del producto y la marca. Sin duda, algo está cambiando en publicidad, y la causa de ese cambio y que nadie duda es internet, el mundo de posibilidades y personificación que abre. Ahora es el público, y no el publicista, quien manda, y eso se deja notar.
¿Quizás las campañas de marketing viral son un intento de controlar a los nuevos dueños del medio a través de la intriga y el "engaño" que genera no conocer que se trata de un anuncio? Y el fundamento de la polémica: ¿Realmente lo que triunfa es el producto, o el método de anunciar el producto? Todos conocemos y hasta nos hemos atrevido a canturrear el estribillo de la ahora popular cancioncilla, pero... ¿Alguno ha visto la MTV por el hecho de ver la página?
La gente convocada al acto se dio el lujo de opinar in situ, nosotros lo podemos hacer a posteriori. Por si acaso hay alguno más interesado en el acto y este resumen no ha saciado su curiosidad, aquí abajo dejo la página oficial, merece la pena pasarse:
Laura Sabio Manzano